La práctica de Tai-Chi proviene de China y nace como un arte marcial que no sólo integra esquemas de lucha de las artes marciales sino también la gimnasia taoísta y su sistema de respiración.
Los beneficios en la salud otorgados al Tai-Chi han colaborado en popularizar esta disciplina, que cuenta con adeptos de todas las edades, ya que se puede disfrutar sea cual sea la condición física. La accesibilidad de esta práctica para personas mayores, convierte el Tai-Chi en una de las actividades de bienestar más recomendadas dentro de los programas de animación en establecimientos o en temporadas donde se alojan un gran número de clientes de edad avanzada.
Para garantizar el éxito de esta actividad en animación turística hacemos hincapié en dos aspectos. Primero, disponer de monitores especializados con estudios y experiencia en estas técnicas. Segundo, garantizar un mínimo de calidad comenzando como punto de partida con una tabla de posturas básicas.