Mini Clubs para adultos
He querido ser muy directa con el mismo título del post porque en este tema no se puede andar con rodeos. Hace tan sólo unos días Joost facilitaba una check list con ideas para la creación o renovación de un Mini Club. También la creación de mascotas suele ser una garantía de éxito para la animación infantil. Pero últimamente me estoy encontrando con casos en los que la búsqueda de una experiencia fuera de lo común para los clientes nos está llevando a construir lo que me voy a aventurar a llamar Mini Clubs para adultos.

Hace unos días leía en El Viajero que en Suecia (no podía ser otro país, ellos sí saben sacar el máximo provecho de sus recursos desde una política de turismo sostenible) una pareja de empresarios ha creado una suerte de establecimiento turístico cuyas habitaciones se encuentran en las copas de los árboles. Es el Treehotel y han hecho realidad el sueño de niños que aún sigue en la mente de todo adulto.
Como ejemplo el espacio The Bird´s Nest que aparece en la imagen.
Por ahora han creado seis casas-habitaciones y trabajan en la construcción de dos más antes de que acabe el año. Cada una con un diseño espectacular y lleno de comodidades. La noche ronda los 270 euros.
En la fotografía superior aparece la habitación denominada la Cabina. En las imágenes inferiores, a la izquierda la Mirrorcube, es un espacio apto para dos personas, aparece camuflado entre los árboles y puede resultar invisible desde fuera. A la derecha, The UFO como dicen en su web es "el sueño de todo niño", una nave espacial entre los árboles.


Y puestos a ofrecer experiencias nuevas, mucha atención a la Villa Hamster situada en Nantes, Francia. Aquí los clientes pueden vivir la experiencia de convertirse en hamsters por el módico precio de 99 euros la noche. El siguiente vídeo es en francés pero aunque no hables el idioma merece la pena ver las imágenes porque hablan por sí solas.
Quizá éste último ejemplo sea un tanto extremo pero creo que es interesante ver cómo el propio diseño de estas instalaciones ponen en valor el lugar. El caso de Treehotel es un buen ejemplo.
Afirmando que estos lugares son Mini Clubs para adultos tan sólo quiero crear una metáfora sobre cómo, tanto el diseño como su filosofía, apelan a la nostalgia de la infancia del adulto. Se niegan a lo imposible. Ofrecen una experiencia distinta teniendo como punto de partida a un cliente que se deja llevar por ese punto infantil que tanto nos gusta a muchos (entre los que me incluyo). Y, además, consigue elevar el valor de un destino (como puede ser el bosque del norte de Suecia) porque permite visitarlo y vivirlo desde otro punto de vista. En el Treehotel, como dice su web, se planteaban:
“Por qué no crear un hotel cómodo y atractivo que permita a los visitantes vivir en armonía con la naturaleza, entre los árboles”
No pongamos trabas a la imaginación.

Irene Andrés
Es Community Manager en Acttiv Leisure Projects. Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Navarra y especializada en Marketing Online. Ha trabajado en marketing turístico en España y Reino Unido. Creativa e impulsiva. Le gusta dormir, viajar y practicar deporte.





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