Un programa de animación turística personalizado de acuerdo a la procedencia y edad de los niños junto a la buena gestión de las instalaciones infantiles son aspectos claves que garantizarán la satisfacción de los clientes durante sus vacaciones.
La creación de un Mini Club es una zona sensible que debe atender las normas de seguridad y prevención de riesgos, al mismo tiempo, que sacar el máximo provecho de la zona disponible.
Existen recomendaciones básicas como la presencia de un animador por cada diez niños, pero también muchas buenas prácticas que han funcionado con éxito en determinados establecimientos. Por ejemplo, la creación de carnets infantiles que combinan un componente lúdico además de facilitar el control de los pequeños.
Proponemos actividades de animación turística dinámicas que combinen actividades deportivas, manualidades y talleres. Los niños también tienen que seguir desarrollando sus habilidades en vacaciones, por lo que nuestros animadores organizan distintos juegos para que los más pequeños continúen dando rienda suelta a su creatividad e imaginación.